El documento detalla la nueva regulación europea para las operaciones aéreas de extinción de incendios y búsqueda y salvamento, estableciendo que estas no estarán reguladas por EASA sino por normativas nacionales específicas. Incluye la creación de un nuevo real decreto que establece requisitos sobre aeronavegabilidad, licencias de pilotos y organización de operaciones aéreas, además de incluir exclusiones para operaciones militares. Se resalta la importancia de actualizar la normativa y la formación en seguridad aérea relacionada con estas operaciones.