Este documento discute las nuevas territorialidades en América Latina y cómo los límites territoriales y la ciudadanía están cambiando. Señala que los territorios ya no deben verse solo en términos de límites estatales, sino desde perspectivas más amplias que reconozcan la diversidad. También argumenta que los movimientos sociales están construyendo nuevas nociones de territorio y ciudadanía que sobrepasan fronteras estatales e incluyen a grupos previamente excluidos. Finalmente, sugiere que los conceptos de democracia