El documento presenta evidencia arqueológica de que el idioma principal de los judíos en Israel durante el período del Segundo Templo fue el hebreo, no el arameo o el griego. Entre esta evidencia se incluyen una carta de Simón Bar Kockba escrita en hebreo en el 135 d.C., inscripciones en monedas acuñadas en Israel durante este período también en hebreo, y manuscritos y fragmentos de los Rollos del Mar Muerto, de los cuales el 90% están escritos en hebreo.