El documento describe los orígenes y la evolución del español. Inicialmente, la península ibérica estaba poblada por íberos, celtas y vascos que hablaban diferentes lenguas. La llegada de los romanos en el siglo III a.C. llevó al latín que unificó la región lingüísticamente. Las invasiones posteriores de pueblos germánicos y la dominación árabe durante ocho siglos fragmentaron el latín dando origen a las lenguas romances como el español, francés e italiano.