El marketing social surgió en los años 1970 cuando algunas ONG comenzaron a aplicar conceptos de marketing a sus procesos. En los años 1980 hubo críticas éticas a esta práctica. En los años 1990, el marketing social se estableció como una disciplina útil y necesaria para las organizaciones. Autores como Kotler, Levy y Sidney definieron el marketing social como los esfuerzos de las organizaciones para persuadir a grupos a aceptar, modificar o abandonar ideas, actitudes y comportamientos para beneficio social.