Óscar Domínguez fue un pintor surrealista canario que vivió entre 1906 y 1958. De 1929 a 1938, se centró en los procedimientos automáticos y destacó por inventar las decalcomanías. Más tarde, su obra estuvo influenciada por De Chirico y Picasso hasta desarrollar un estilo propio con composiciones más equilibradas. Trabajó en los límites de la abstracción y el automatismo hasta el final de su vida, manteniendo un contacto con su tierra natal a pesar de residir en París.