El documento describe el Pabellón Alemán diseñado por Ludwig Mies van der Rohe para la Exposición Universal de Barcelona de 1929. El pabellón representaba los ideales de la arquitectura moderna a través de su forma minimalista de líneas rectas de acero y cristal, creando espacios diáfanos y fluidos. El pabellón utilizaba materiales como el mármol y el travertino para lograr efectos lumínicos y difuminar los límites entre interior y exterior.