El palacio de Cnosos en Creta fue el centro del poder de la avanzada civilización minoica. Construido sobre las ruinas de un antiguo asentamiento neolítico, el palacio contaba con numerosas salas, pasillos y patios conectados entre sí de forma laberíntica. Sus características arquitectónicas incluían columnas de madera, frescos decorativos, escaleras monumentales y sistemas de drenaje avanzados. El palacio albergaba zonas residenciales, administrativas, de almacenamiento y ritual