El Parlamento de Inglaterra, que tiene orígenes medievales y es considerado uno de los cuerpos legislativos más antiguos, comenzó a transformarse con la dinastía de los Tudor. Durante el reinado de Carlos I, la tensión entre el monarca y el parlamento llevó a conflictos que culminaron en la ejecución del rey y la creación de un gobierno republicano bajo Oliver Cromwell. Cromwell, quien se opuso a la restauración de la monarquía, finalmente disolvió el parlamento y asumió el poder como 'Lord Protector', aunque este gobierno fue efímero y se restableció la monarquía tras su muerte.