Este documento discute el valor educativo del humor en la educación social. Argumenta que el humor puede ayudar a los educadores sociales a mantener su estabilidad emocional al trabajar con poblaciones vulnerables, y también puede usarse para crear nuevas estrategias de intervención socioeducativa. El humor puede ayudar a los educadores a superar frustraciones, relativizar fracasos y establecer buenas comunicaciones. El documento luego explora varias funciones del humor en la educación, como la motivación, la creación de lazos de amistad y la distensión. Final