El documento discute el papel del intérprete en las situaciones sociales donde interactúan personas de diferentes idiomas. Explica que el intérprete es fundamental para que dos personas monolingües puedan comunicarse, actuando como mediador. También señala que los sociólogos han estudiado cómo el bilingüismo de un intérprete puede afectar su dominio de los idiomas y su identificación con los hablantes de cada uno.