Dejar de fumar trae numerosos beneficios para la salud. A los 20 minutos, la presión sanguínea y la temperatura corporal se normalizan. En las primeras 72 horas, mejora la circulación y disminuye el riesgo de ataque cardíaco. Luego de un año, aumenta la energía y se reducen las infecciones pulmonares. A los 5 años, el riesgo de enfermedad cardíaca y cáncer de pulmón es similar al de los no fumadores.