La planificación de proyectos implica varias etapas como el diagnóstico, la organización, la ejecución y la evaluación. Un proyecto se define como un conjunto de actividades orientadas a un objetivo específico con una duración determinada. La planificación estratégica ofrece ventajas como guías claras para las actividades de una organización y ayuda a reconocer oportunidades y riesgos.