Los Dorios se instalaron en Grecia hacia el 1200 a.C. dominando a los griegos y forzándolos a huir a Asia Menor, donde fundaron ciudades. Esto marcó el inicio de la Época Oscura en Grecia, caracterizada por pequeñas comunidades aisladas. Más tarde, entre los siglos VIII y VI a.C., estas comunidades evolucionaron hasta formar las polis o ciudades-estado, cada una con su propio gobierno e independencia pero compartiendo cultura, religión e idioma.