1) Se realizó una práctica de intoxicación por hierro en un cobayo mediante la administración de 10 ml de solución de óxido de hierro vía intraperitoneal. 2) El cobayo murió a los 30 minutos presentando signos de euforia, desequilibrio y convulsiones. 3) Las reacciones de reconocimiento confirmaron la presencia de hierro en los órganos del cobayo, comprobando que la dosis administrada fue letal.