Este documento describe un experimento en el que se administró cloruro de cadmio a un cobayo por vía intraperitoneal. El cobayo murió en 6 minutos, mostrando pérdida de motilidad, hipoxia y convulsiones. Luego, se realizaron reacciones químicas en las vísceras del animal para identificar la presencia de cadmio, dando resultados positivos. El documento concluye que el cadmio es altamente tóxico y puede causar la muerte rápidamente a una dosis suficientemente alta.