La LOMCE mantiene los objetivos y principios generales de la LOE para la etapa de primaria, pero introduce algunos cambios como la división en áreas específicas, la posibilidad de una segunda lengua extranjera, y una evaluación obligatoria al final del tercer curso para comprobar el nivel en comunicación y matemáticas, con la posibilidad de repetir el curso para los que no la superen. También añade una evaluación final sin efectos académicos para comprobar el nivel al terminar sexto curso.