La propuesta busca establecer una heladería en Medellín donde los clientes puedan crear sus propios helados eligiendo entre diversos ingredientes. Se inspiran en un modelo existente en Canadá. El objetivo es ofrecer una experiencia nueva donde los clientes participen en la elaboración de su helado. Se destaca la oportunidad que existe en Medellín para este tipo de negocio dado el creciente consumo de helado y cambios culturales. Se requiere una inversión inicial de $300 millones que cubra la apertura del local y capital de trabajo.