La gestión del conocimiento se presenta como un activo intangible esencial para las empresas del siglo XXI, destacando la importancia de la comunicación y la co-creación de saberes. El documento enfatiza que el conocimiento es la nueva ventaja competitiva, y critica la infoxicación, promoviendo la necesidad de una estrategia transmedia y una gestión efectiva de la información. Se concluye que la adaptación constante a las necesidades del mercado y la formación continua son cruciales para el éxito empresarial.