El documento analiza el modelo económico chileno instaurado durante la dictadura militar, caracterizado por la acumulación de riqueza a través de la explotación del trabajo y los recursos naturales. Se destaca que la economía chilena es dominada por grandes grupos económicos rentistas que se apropian de las rentas de la naturaleza y el trabajo. Finalmente, señala que este modelo ha generado altos niveles de desigualdad, pobreza e injusticia social en Chile.