La ley de servicio comunitario del estudiante de educación universitaria establece que los estudiantes deben prestar 120 horas de servicio a la comunidad. Los estudiantes deben completar al menos el 50% de sus créditos antes de realizar el servicio. El objetivo es fomentar la solidaridad, aplicar conocimientos para beneficiar a la comunidad, e integrar a las universidades con la comunidad. Las universidades deben ofrecer proyectos de servicio y los estudiantes tienen derechos y obligaciones durante su participación.