El documento analiza la crisis del diseño industrial causada por la divergencia entre la planificación y la programación. La industrialización ha hecho que los objetos pierdan valor y solo cumplan necesidades momentáneas, dando lugar al consumismo. La publicidad exagera las apariencias de los productos y crea necesidades angustiosas que no se sacian, mientras que los medios de comunicación alimentan el consumo con imágenes cambiantes constantemente. Esto ha llevado a una crisis de la imaginación y del arte, y a una crisis de las ciudades como cre