El documento describe los ecomuseos, centros museísticos basados en la participación comunitaria y el patrimonio de un territorio. Se originaron en Francia en los años 1960 por Henri Rivière y Hugues de Varine, con el objetivo de preservar la cultura local y promover el desarrollo sostenible. Actualmente existen más de 300 ecomuseos en Europa que buscan involucrar a la comunidad en la interpretación y gestión de su patrimonio cultural.