La educación en Colombia enfrenta serios desafíos en términos de cobertura, calidad y eficiencia, con millones de niños y jóvenes excluidos del sistema educativo y un bajo rendimiento en comparación con otros países. A pesar de reconocer que la educación es crucial para el desarrollo social y económico, la falta de inversión y voluntad política ha perpetuado el atraso educativo. Se requieren políticas integrales que aseguren tanto el acceso como la mejora de la calidad educativa, promoviendo una formación más técnica y científica que prepare a la población para las demandas del futuro.