El procedimiento administrativo consiste en una serie de pasos para emitir un acto administrativo de manera ordenada, imparcial y con garantías para los interesados. Tiene como objetivos resolver asuntos de manera rápida y eficaz, pero también garantizando la seguridad jurídica de los ciudadanos. Siguen principios como la unidad, contradicción, imparcialidad y oficialidad. Sus fases principales son la iniciación, ordenación, terminación y ejecución.