Hay dos tipos principales de procesos de polimerización: adición y condensación. En la polimerización por adición, los monómeros insaturados se unen a la cadena creciente mediante la adición de enlaces covalentes. En la polimerización por condensación, los monómeros reaccionan entre sí liberando pequeñas moléculas como subproducto y formando enlaces covalentes entre los monómeros restantes. Los polímeros resultantes de ambos procesos incluyen plásticos comunes como el polietileno,