Los polímeros sintéticos se obtienen por síntesis industrial o de laboratorio y están conformados por la unión de monómeros. Surgen a partir de la necesidad de encontrar un sustituto del caucho natural durante la Segunda Guerra Mundial. Existen dos tipos de polimerización: por adición, donde los monómeros se unen manteniendo todos sus átomos, y por condensación, donde parte de los átomos se pierden al unirse.