La corrosión es una reacción química que involucra tres factores: la pieza manufacturada, el ambiente y el agua. Ocurre por una reacción electroquímica que genera un flujo eléctrico entre las diferencias químicas de las piezas implicadas. Existen diversos métodos para controlar la corrosión como eliminar materiales susceptibles, protección eléctrica, barreras intermedias y tratamientos catódicos.