Perrine viaja desde Grecia a Francia para llevar a su madre enferma con un médico. Al morir su madre, Perrine busca a sus familiares en la ciudad de Maraucourt. Allí conoce a Rosalía y trabaja en la fábrica del Sr. Vulfrán, sin saber que él es su abuelo. Tras varios malentendidos, Perrine descubre que el Sr. Vulfrán es su único familiar vivo y ambos deciden vivir juntos felices.