Las pruebas PISA miden las habilidades de estudiantes de 15 años para aplicar sus conocimientos escolares a situaciones de la vida real. Evalúan competencias en ciencias, lectura y matemáticas. En matemáticas, evalúan capacidades como cantidad, espacio, cambio y relaciones para resolver problemas en contextos personales, educativos, públicos y científicos usando procesos como reproducción, conexión y reflexión. Los resultados ayudan a los países a mejorar la calidad educativa pero no clasifican a estudiantes individualmente.