La teoría psicoanalítica de Freud propone que la personalidad está compuesta de tres instancias - el ello, yo y superyo - que interactúan dinámicamente. El ello representa las pulsiones inconscientes, el yo media entre el ello y el superyo, y el superyo representa las normas morales. Freud también describió las etapas del desarrollo psicosexual y cómo las experiencias en la infancia pueden dar lugar a fijaciones que afectan la personalidad adulta.