El documento analiza el impacto psicológico de la enfermedad en niños y adolescentes en un contexto pediátrico, destacando cómo la percepción de la enfermedad varía según la edad y el desarrollo cognitivo. Se aborda la necesidad de intervención psicológica para ayudar a los niños a enfrentar la enfermedad, gestionar sus emociones y mantener la comunicación con la familia y el personal de salud. Asimismo, se enfatiza la importancia de acompañar a los niños en su proceso de duelo y en la reintegración a su vida cotidiana tras episodios de enfermedad.