El estudio PUSH-AHF evaluó una estrategia de tratamiento diurético guiada por natriuresis en pacientes con insuficiencia cardiaca aguda, mostrando mejoras significativas en la natriuresis y la diuresis. Aunque esta estrategia no mostró diferencias en mortalidad y rehospitalización a 180 días, sí hubo beneficios en la mortalidad intrahospitalaria y en la diuresis a 48 horas. La intervención fue considerada segura, sin incremento de eventos adversos relacionados.