El Realismo surgió en la década de 1850 como una reacción a los fracasos revolucionarios de 1848 y al peso de la Revolución Industrial. Se caracterizó por la representación rigurosa de la vida cotidiana y la crítica de las condiciones sociales. Artistas representativos incluyeron a Courbet, Daumier y Millet, quienes retrataron temas vulgares y la vida campesina para exponer la realidad de una manera comprometida socialmente.