El documento discute cómo la didáctica de la informática ha cambiado a través del tiempo debido a la evolución de la ciencia y la sociedad. Argumenta que los ingenieros, en lugar de los docentes, a menudo orientan las nuevas tecnologías en la educación, lo que puede homogenizar e impedir que los estudiantes se apropien realmente del conocimiento. Cita a Alan Cooper señalando que el software educativo debe ser diseñado por expertos en pedagogía, no sólo por ingenieros.