Este documento resume un libro titulado "Enseñar o el oficio de aprender" que discute cómo la organización escolar facilita tanto la enseñanza como el aprendizaje. Argumenta que una escuela debe proporcionar tiempos para el diálogo, la coordinación, la investigación y los estímulos para los profesores, y que la enseñanza y el aprendizaje son procesos mutuos en los que tanto los estudiantes como los maestros aprenden constantemente.