Este documento resume los principales períodos de la historia romana (Monarquía, República e Imperio) y analiza la Italia primitiva, los orígenes de los etruscos y el relato tradicional de la fundación de Roma. Señala que la arqueología sitúa el inicio de Roma en el periodo orientalizante del siglo VII a.C. y sugiere que la ciudad fue fundada deliberadamente en torno al año 625 a.C., probablemente bajo el rey etrusco Tarquino.