Las pequeñas y medianas empresas deben implementar un seguimiento constante a sus clientes para garantizar su satisfacción y éxito, en lugar de solo enfocarse en realizar ventas. Es crucial establecer comunicación proactiva, recordar fechas especiales y ofrecer atención personalizada para construir relaciones sólidas. Además, mantener a los clientes informados sobre novedades puede abrir oportunidades para nuevos negocios.