El texto describe un descubrimiento reciente que demuestra que las bacterias pueden detectar olores como el amoníaco y responder formando "biopelículas" viscosas, lo que sugiere que tienen la capacidad del sentido del olfato. Esto muestra que las bacterias usan al menos cuatro de los cinco sentidos y que el olfato pudo haber evolucionado en organismos más simples de lo que se pensaba. Comprender cómo las bacterias detectan olores podría ayudar a controlar biopelículas dañinas.