Rodulfo propone un modelo psicoanalítico actualizado con tres series independientes que influyen en la psicopatología infantil: 1) Lo constitucional (genético y mítico familiar), 2) La capacidad de experienciar satisfacción, y 3) El encuentro con otra persona que contenga al niño de manera singular e imprevisible. El analista juega un rol central al brindar un espacio transicional que transforme experiencias negativas en positivas e inscriba subjetividad donde está dañada.