La sepsis grave y el shock séptico son entidades frecuentes que suponen un alto porcentaje de ingresos en UCI, especialmente en ancianos y pacientes con comorbilidades. Se produce por una respuesta inflamatoria descontrolada a la infección. El documento describe la fisiopatología, diagnóstico, factores de riesgo y tratamiento inicial con fluidos y antibióticos empíricos, los cuales mejoran la supervivencia si se administran de forma precoz.