La soldadura une metales fundiendo un metal de aportación. Los metales más comunes para la soldadura son aleaciones de estaño y plomo, que se ablandan a 183°C. Existen diferentes tipos de soldadura como la blanda (debajo de 400°C), la fuerte (hasta 800°C), por resistencia eléctrica, por puntos y TIG. Cada tipo tiene aplicaciones específicas como en electrónica, fontanería o chapa.