Los suelos molisoles se forman en áreas semiáridas a semihumedas bajo pasturas. Se caracterizan por tener un epipedón mólico rico en materia orgánica. Predominan en las regiones central y pacífica de Nicaragua, donde son aptos para cultivos como algodón, maíz y caña de azúcar en terrenos planos, y para pastos y bosques en terrenos inclinados. Su buena profundidad, textura y contenido de materia orgánica los hacen importantes para la agricultura.