El documento argumenta que solo es posible garantizar el Buen Vivir a través de la revolución y el socialismo. Explica que las comunidades indígenas de América Latina defienden el concepto del Buen Vivir como un modelo más justo y sostenible en oposición al "vivir mejor" neoliberal. Finalmente, señala que el Buen Vivir propone un sistema más equitativo que garantice los derechos y necesidades básicas de toda la población, en lugar de priorizar el crecimiento económico y el consumo como en el