Este documento proporciona recomendaciones estratégicas sobre el uso de diferentes medios de comunicación en una campaña política. Recomienda priorizar la radio al inicio de la campaña para argumentos, y la televisión y vía pública al final para imagen y emoción. También recomienda el contacto directo personalizado, redes sociales para escuchar a los ciudadanos, y limitar los actos públicos a tres para maximizar su impacto.