El documento resume la filosofía de la vida artística de Samuel Ramos. Discute la importancia de la comunicación entre el artista y el público, usando a Jorge Negrete como ejemplo. También describe cómo el público aprecia el arte establecido pero puede rechazar las innovaciones, y cómo el artista debe educar al público. Además, explica que comprender el arte requiere un esfuerzo activo del espectador para interpretar el mensaje del artista.