Luis es un niño de 10 años cuya familia muestra problemas de comunicación y falta de supervisión parental. Sus padres pasan poco tiempo con él y han delegado su educación y cuidado a los abuelos. Luis presenta conductas disruptivas en la escuela como resultado de la inseguridad afectiva y falta de límites en su hogar. Sus padres son indiferentes a su comportamiento y no participan activamente en su educación.