El documento describe la evolución del teatro medieval en Europa desde sus orígenes religiosos hasta su secularización. Comenzó como representaciones bíblicas en iglesias, luego surgieron las moralidades con personajes alegóricos y finalmente el teatro profano interpretado por comediantes itinerantes. Con el tiempo, las autoridades eclesiásticas prohibieron las obras teatrales en iglesias y estas pasaron a manos de gremios y se representaron en plazas públicas.