El documento discute cómo la subjetividad del niño como aprendiz se constituye a través de su interacción con la tecnología y los medios. Si bien un enfoque hipermediatizado puede conducir a conclusiones negativas para el aprendizaje escolar, el niño como usuario interactúa con los medios de una manera que permite la conexión con la información. El pensamiento del niño se ha vuelto más perceptivo que reflexivo, permitiéndole actuar rápido a través de conexiones en entornos específicos.