El funcionalismo surgió en Estados Unidos en 1890 y se centró en estudiar las funciones y la adaptación de los procesos mentales. Consideraba a la psicología como una ciencia empírica y natural que utilizaba la introspección y observación para establecer correlaciones funcionales entre estados mentales, conducta y ambiente con fines prácticos. Influenció el desarrollo de diversas ramas aplicadas de la psicología.